Joel Embiid es el máximo exponente de estrella que ayuda a su equipo a aumentar los ingresos, pero el efecto Luka Doncic ya empieza a hacerse notar en Dallas.

NBA-Estrellas-Finanzas-Basketball-Harden

Con permiso de los salarios, las franquicias de la NBA no tienen problemas para cuadrar su balance al final de cada temporada. Una salud financiera que va de la mano de los 2.300 millones de euros que la liga ingresa por los derechos de televisión. Pero, aún con los beneficios casi asegurados, hay jugadores que han marcado un antes y un después en el estado financiero de sus equipos.

  • Joel Embiid. El pívot camerunés ha revolucionado los Philadelphia 76ers con su calidad y carisma. Tres años le han bastado para hacer que este equipo haya pasado de registrar el tercer peor dato de asistencia a su pabellón a liderar la liga. La pasada campaña fue el principal responsable de que este conjunto pusiera fin a cinco temporadas sin clasificarse para los playoffs, logro que se tradujo en un incremento de los ingresos del 45%, hasta los 237 millones. Desde su debut, el valor de la franquicia se ha duplicado, hasta alcanzar los 1.460 millones.
  • Giannis Antetokounmpo. La presencia en los Milwaukee Bucks del astro al que las apuestas sitúan como favorito a ganar esta temporada el premio MVP (Jugador Más Valioso, por sus siglas en inglés) ha permitido a la franquicia de Wisconsin superar la barrera de los 200 millones de dólares en facturación por primera vez en su historia. Parte de este incremento se debe a que la temporada pasada el equipo vendió 130.000 entradas más que en la campaña 2013/2014, en la que debutó su estrella griega.
  • James Harden. El otro gran candidato a hacerse con el MVP ha sido el jugador franquicia de los Houston Rockets, donde fue traspasado en 2012. Desde entonces, esta franquicia ha dejado de estar entre las 10 con menor afluencia a su pabellón y ha decantado a su favor el duelo económico con los Dallas Mavericks, su rival en Texas en términos financieros. Pese a contar con un valor de mercado similar, los Rockets facturaron 40 millones más que sus rivales en 2018 y cerraron con el cuarto mayor beneficio operativo de la competición.
  • Luka Doncic. Tras temporadas sin un rumbo claro, los Mavericks han encontrado al jugador idóneo para volver a ser los reyes de la NBA en su estado. Doncic ha generado tales expectativas que su equipo ha sido el tercero en venta de entradas esta temporada pese a haber firmado el cuarto peor balance de victorias y derrotas de la Conferencia Oeste. Además, las audiencias de televisión se dispararon un 74% hasta el parón para el partido del All Star, el segundo mayor incremento de toda la competición, solo superado por el 85% de los Denver Nuggets.
  • Nikola Jokic. Que los Nuggets mejoraran sus datos de audiencia se debió principalmente a su joven pívot serbio. En la primera temporada en la que ha acudido al partido de las estrellas ha visto cómo su franquicia ha vendido cerca de un 10% más de entradas. Su valor ha crecido un 22%.
  • LeBron James. Un jugador también puede afectar negativamente a las cuentas de su equipo con su marcha. LeBron cambió este verano los Cleveland Cavaliers por Los Ángeles Lakers y la franquicia de Ohio ha sufrido su pérdida de inmediato: de media van 1.000 personas menos a los partidos y es el único conjunto que en el último informe de Forbes ve reducida su tasación (en un 4%). El regreso del alero en 2015 impulsó los ingresos de los Cavaliers un 28%. La incógnita ahora es cuánto caerán tras su marcha.

Fuente: Expansión

Tags:
0 Comentarios

Contesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contactenos

Envíenos su consulta aquí.

Enviando

©2019 SportHub

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

Create Account